Si de verdad me querías, no me hubieras lastimado tanto. Maldigo a los recuerdos, dulces y adictivos que se escapan de la prisión donde los mantengo retenidos. Si no dolieran tanto, no les tendría este pánico a su presencia. Quizás el tiempo no lo cure todo, pero te enseña a manejar muchos problemas al mismo tiempo.