Eres un desastre, pero eres mi desastre.

¿Quieres saber qué me haría feliz? Saber que soy capaz de completarte y causarte suficiente felicidad para que no necesites irte a los brazos de ninguna otra persona a buscar abrigo. ¿Sabes qué me gustaría? Que fueras capaz de mirarme a los ojos y aceptar lo que haz llegado a sentir por una persona tan tonta como yo.

Eres el único motivo por el que todas las cosas que hago parecen tener sentido, simplemente no estoy lista ni pretendo aceptar que estés dispuesto a dejarme ir, porque no, yo no estoy dispuesta a perderte. Y aunque día a día me pregunto si voy a llegar a ser suficiente para ti, mi corazón dice que debo tener paciencia, porque todas las grandes historias de amor, tomaron su propio tiempo para volverse realidad.