Le pregunté en repetidas ocasiones si las cosas estaban funcionando a la perfección, "Como un reloj" respondía. Hasta donde llegan mis niveles de entendimiento, si las cosas funcionan como un reloj, deben ser perfectas, considero que es uno de los artefactos más complejos que existen. "¿Me quieres?" como una pregunta cuya respuesta parecía necesaria para mi buen funcionamiento, y con un beso en la frente me respondió "Sí, más que ayer, menos que mañana". "Un día más de vida", me dije a mi misma y con una sonrisa en los labios, giré y decidí explorar un poco más el mundo exterior, ignorando lo que sucedía a mi alrededor.