Siempre sentí un profundo amor por las reacciones. ¿Te cuento el motivo? Lo que sucede es que todas las reacciones, son química. El amor, la comida, los jugos, el té frío, el sexo. En fin, estamos rodeados y hacemos química a diario.

Todas las teorías pueden cambiar, siempre se hace algún descubrimiento científico que nos permite "volver a analizar" lo que sucede a nuestro alrededor.

Las promesas son consideradas, como un átomo en su primera teoría, indestructibles e indivisibles. Con el paso de los años, descubrimos que las promesas no son átomos, son más bien electrones. ¿Por qué?

Tenemos una molécula, la relación.

Las moléculas deben ser neutras, igual carga positiva y negativa.

La confianza es la parte positiva, vendría siendo los protones. Si hay confianza, hay relación. Si no hay confianza, ¿Entonces qué haces en ella?.

Las promesas, son la parte negativa, electrones.

Sí, por algún motivo me nació hablar de promesas el día de hoy.

Las promesas son inestables. Se hacen en cualquier momento para mostrar "sinceridad" pero son lo único que no se cumple.

Si sometes una molécula al calor, se puede dividir.

Lo mismo pasa con las relaciones.
Al comenzar a tener problemas, lo primero que se rompen son las promesas.
Al romper una promesa, comienza una serie de conflictos y la confianza empieza a separarse también.
Por consecuencia, la molécula se separa.

¿Por qué no hacemos solamente promesas que podamos cumplir?
Así nuestras moléculas podrán sobrevivir durante más tiempo.

Sí, este ha sido mi post extraño del mes.
Gracias por intentar comprenderlo.